miércoles, 3 de febrero de 2010

DOMINICANA LLEVA 2 EN SERIE DEL CARIBE 2010

Nelson Figueroa ha demostrado a través de su carrera profesional que es un titán de verdad en el área del Caribe. No importa donde juegue, Puerto Rico, México, Venezuela y República Dominicana, donde sea, es un “gallo de pelea” en el montículo.
Este miércoles, 3 de febrero el serpentinero puertorriqueño demostró que los Leones del Escogido no se equivocaron al contratarlo como refuerzo durante la serie semifinal o round robin.
Esa apuesta por parte del equipo escarlata dominicano lo ayudó a conquistar el elusivo título de campeón nacional tras 18 años, y ahora, en la Serie del Caribe, salió a relucir aun más la sabia decisión de la nueva directiva de los flamantes campeones en Quisqueya con la soberbia demostración monticular de Figueroa ante los Naranjeros de Hermosillo, representante de México y verdugos los locales Leones de Caracas en el segundo partido de la primera jornada, en el segundo día de acción en la Serie del Caribe 2010, que se lleva a cabo en el Estadio Nueva Esparta de Isla Margarita, Venezuela.

Con él a la cabeza, el Escogido, representante de República Dominicana, venció a los Naranjeros 7-1, sumando así su sexta victoria en siete juegos ante su rival azteca de por vida.

El Escogido, que les había rendido cuenta 2-1 en la primera jornada del certamen a los Indios Mayagüez, dejó su marca con su triunfo ante Hermosillo en 2-0.

Figueroa sencillamente fue un monstruo ante la balanceada ofensiva de los Naranjeros, que no pudieron descifrar los endemoniados lanzamientos del lanzador boricua, llegando a retirar, primero a seis en línea, y luego siete, en cinco entradas. Terminó lanzando juego completo de y una vuelta y apenas tres hits.
Antes, Figueroa contó con el apoyo ofensivo de su equipo, su segundo en la liga invernal dominicana -jugó dos temporadas con las Águilas Cibaeñas-, con seis vueltas -cuatro en la primera entrada- que le garantizaron tranquilidad para poder desarrollar su juego desde los 90 pasos. Los bates de los Leones atacaron bien temprano al serpentinero mexicano Héctor Daniel Rodríguez, quien cargó con la derrota tras cinco y un tercio de entradas de las seis carreras y 10 hits. Ahí estuvo la clave para ellos, atacar y anotar primero.

La joya de los Mets de Nueva York, el jardinero Fernando Martínez, quien despachó cuadrangular de dos vueltas, fue el motor ofensivo al irse en el partido de 3-2. Mientras que el intermedista Pablo Ozuna volvió a sobresalir con la defensa y aportó con el bate con dos indiscutibles.

El único “daño” que le hicieron los Naranjeros fue un largo cuadrangular de Carlos Valencia por el jardín izquierdo en el cierre de la octava entrada. Ese batazo fue el primer hit que le conectaron desde la tercera entrada.
La labor de Figueroa, rara en este tipo de eventos hoy en día, indudablemente que le dio al dirigente escogidista Ken Oberkfell la oportunidad de no tener que recurrir a su trabajado relevo -tomando en cuenta la serie final- dándole así un día de descanso involuntario, pero bien acogido.

Este resultado demostró que el Escogido es el equipo a vencer en esta edición del Clásico Caribeño. Su pitcheo sencillamente ha sido espectacular y su es ofensiva más que confiable a la hora de atacar a los lanzadores contrarios.
Dominicana podría dar un paso importante en su encomienda de salir campeón si vence este jueves, 4 de febrero a los Leones de Caracas, en el que es considerado el duelo más esperado.